Lo que el arte nos revela

Por Mónica Barrón
Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones
de México (INEHRM)

    Video “Mujeres Revolucionarias”, Canal del Bicentenario de la Independencia
    y Centenario de la Revolución

LOS SOLDADOS FEDERALES LLEVABAN uniforme de paño azul con franjas carmesí, mochilas de correas negras y paños blancos, chacó de charol reluciente adornado con una roja granada de estambre y gruesos zapatones.

Los cuerpos de rurales que sirvieron a Díaz y luego a Huerta usaban traje nacional gris de sombrero jarano y chaqueta con alamares blancos o plateados, montura vaquera, carabina y sable.

Los revolucionarios se consideraban ciudadanos armados y con esa idea cambió totalmente el concepto de uniforme bélico, pues ellos rechazaban todo aquello que los relacionara con el ejército (incluyendo las divisas o insignias militares), por lo que tanto jefes como tropa preferían vestir con trajes civiles de corte deportivo, o su acostumbrada vestimenta de campo o de la hacienda en la que predomina la camisa de color blanco o hueso —fundamentalmente porque su vestimenta era de algodón o manta y porque era de lo poco que disponían—, carente de bordados o colores; a veces llevaban pantalón de color oscuro; dado que los que se sumaban a las filas del Ejército Libertador del Sur provenían de la extrema pobreza; usualmente la ropa estaba desgastada. A esta indumentaria había que agregar las cananas cruzadas al frente, sobre las prendas viejas de uso diario de paisanos.

Emiliano Zapata, imagen tomada de: Casasola, Gustavo. Historia Gráfica de la Revolución Mexicana 1900-1970, T. 1, Méx., Ed. Trillas, 1960, p. 253

Emiliano Zapata, imagen tomada de: Casasola, Gustavo. Historia Gráfica de la Revolución Mexicana 1900-1970, T. 1, Méx., Ed. Trillas, 1960, p. 253

[...] vestidos unos de azul desteñido de mezclilla, otros de amarillo sucio de khaki, los más, de trapos color indefinible […] ni uniformes ni quepíes, chininas sucias de color de la tierra, colectos amarillos de badana, anchos sombreros de zoyate […] piernas enfundadas en mitazas de cuero de los vaqueros o abigeos […] en los zapatistas predominan los enormes sombreros chilapeños, la blusa y los anchos calzones, cada uno parece tener sobre su pecho diez cananas con centenares de cartuchos. Artes de México, No. 102, pág. 80

La soldadera vestía según el traje regional de la comarca a la que pertenecía, desde luego, la falda de manta y mandil a la cintura. Las blusas son también de algodón con escasos detalles y de colores diversos. Complementa la vestimenta el uso del rebozo, prenda infaltable que, dado el estrato social al que pertenecen, era de algodón con un decorado muy sencillo, con diseño jaspeado; este efecto se conseguía usando una vieja técnica que consiste en amarrar por tramos el hilo que se va a usar antes de sumergirlo en el colorante, para que esas partes del material no se impregnen del tinte y conserven el color original de la fibra; así, al momento de tejer, el hilo que quedó entintado de forma irregular da al lienzo el efecto de vetas. El diseño y el color siempre han dependido de la región de elaboración: los hay de rayas horizontales, que son de Michoacán; o lisos y con flecos, de la zona zapoteca. En Veracruz y Puebla los usan de lana teñida con tintes naturales y bordados con el mismo material en punto de cruz. Los colores usuales se obtenían de plantas, frutas, cortezas, raíces, hojas, maderas, etcétera, aunque ya a mediados del siglo XIX comenzó la sustitución de tintes de origen natural por los de origen sintéticos. Los colores más frecuentes eran: azul índigo que dependiendo de cuántas veces se tiñera la pieza iba adquiriendo más obscuridad hasta poder alcanzar incluso el negro; también se usaba el amarillo, el verde, el rojo obtenido por el proceso de teñido con grana cochinilla, rosa, pardo, negro, beige y café, naranja y morado.

A la vestimenta de las soldaderas hay que agregarle todo lo que cargaban con ellas: niños, bultos, bolsas, morrales y por supuesto, las cananas.

OTRA FUENTE IMPORTANTE DE INFORMACIÓN ES LA PINTURA. En un cuadro de Saturnino Herrán, Mujer con calabaza, de 1917, aparece una joven indígena retratada con falda color hueso de manta y una blusa del mismo tono con estampado de flores oscuras. En otro de Francisco Díaz de León, titulado Indias en día de mercado, predominan los tonos blancos y grises, así como una paleta cromática azul específicamente aplicada en los rebozos de las tres mujeres, lo que nos indica que acaso este era el único detalle de color contrastante en los atuendos femeninos.

Artículos y notas interesantes:

• ¿Moda en la Revolución y en el Porfiriato?
• Indumentarias de México; Instituto Cultural “Raíces Mexicanas”

Emiliano Zapata (Página de las conmemoraciones de México 2010)

~ por Nadal1 en Marzo 18, 2009.

4 comentarios to “Lo que el arte nos revela”

  1. Muchas gracias por incluirme en tus links, ya te agregué a mi blogroll =) y por lo pronto sólo diré:

    ¡pero qué buenas fotos hay aquí!!!

  2. Jéssica:

    Me encontré con tu blog y me gustó mucho.

    ¡Felicidades!

  3. Felicidades! excelente artículo, nos encantaría que se ampliara la información, la verdad es una época facinante donde se veía la forma de ser del mexicano. Ojalá siguieran escribiendo este tipo de lecturas. Por otro lado si deciden venir a Toluca también hay lugares y sabores de esa parte de la historia que tal vez les gustaría visitar, les recomiendo hospedarse en http://www.hotelsanfrancisco.com.mx que queda en pleno centro donde podrán desplazarse a lugares históricos más facilmente.

  4. x7:

    Muchas gracias por tus comentarios. Ya le avisé a la autora, Mónica Barrón, quien escribió en mi blog.
    Gracias también por la recomendación, ojalá podamos visitarlos en Toluca.

    MABN

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