De Acapulco en la azotea a las playas virtuales

Fuente: Diccionario de arquitectura mesoamericana, de Paul Gendrop, Ed. Trillas, México, © 1997

Fuente: Diccionario de arquitectura mesoamericana, de Paul Gendrop, Ed. Trillas, México, © 1997

¿PERTENECEMOS AL PRIMER MUNDO porque en la Ciudad de México ahora tenemos playas virtuales y pistas de hielo como en París o Houston?

Nos avisaron que en la Ciudad de México el abastecimiento de agua durante una semana será muy escaso o nulo, y en lugar de tomar las medidas necesarias para empezar a remediar de manera racional la escasez en esta enorme metrópoli, volvieron a instalar playas virtuales. La gente que antes no contaba con los recursos para ir a la costa en estos días santos se las ingeniaba para disfrutar de un “Acapulco en la azotea”, en el patio de la casa o en el jardín.

En Semana Santa, unos se flagelan para representar el vía crucis
y otros vivimos el vía crucis por la falta de agua.

La cantidad de agua de lluvia que se desperdicia en esta ciudad —a la que hemos convertido en un desiertote artificial— es impresionante. Los árboles y palmeras que aniquilaron hace años para construir los ejes viales, o recientemente, para el metrobús, no han sido reemplazados. En lugar de usar materiales menos dañinos, como las piedras de río, el adoquín o el adocreto, tapizamos la ciudad con kilómetros y kilómetros de asfalto y concreto que impiden que el suelo capte agua.

Seguramente nadie recuerda el ciclo del agua —elemento vital para el ser humano— que nos enseñaron en la primaria:

sin árboles, el agua no se fija en el suelo.

Regentes (ahora gobernadores) van y regentes (o gobernadores) vienen, y no se han detenido a pensar que la Ciudad de México podría ser autosuficiente si manejara sus recursos naturales de forma inteligente. Nuestros ríos están contaminados… hieden, nuestra ciudad se pudre.

Hay especialistas en el tema del abastecimiento de agua en la Ciudad de México, ¿alguien los apoya o los escucha?

APRENDAMOS UNA LECCIÓN DE LOS MAYAS

Los mayas contaban con chultunes (del maya yucateco chulub tun o chultún), o aljibes —sitios u oquedades hechas en el subsuelo por el hombre, esencialmente destinados para la captación y el almacenamiento de agua de lluvia, también llamados cisternas o almacenes subterráneos.

Fuente: Diccionario de arquitectura mesoamericana, de Paul Gendrop, Ed. Trillas, México, © 1997

Fuente: Diccionario de arquitectura mesoamericana, de Paul Gendrop, Ed. Trillas, México, © 1997

Sus componentes esenciales son el área de captación, la boca, el cuello (aunque puede carecer de este elemento) y la cámara. El área de captación se divide en dos: el perímetro máximo y el perímetro mínimo; el primero se refiere a las alineaciones de piedras de tamaño irregular que forman un círculo alrededor de la boca; pueden tener más de una hilada [serie de cosas colocadas una tras otra en línea recta; fila, hilera], formando así círculos concéntricos y presenta un radio promedio de 1.50 m, con una inclinación variable hacia la boca; el segundo puede ser el área cubierta por una plataforma, o bien incluir los techos de los edificios próximos como medios para canalizar el agua.

¿Habrá un sistema más moderno para captar el agua de lluvia?

Delegados, ¡planten árboles en cada metro inútil de concreto! Coloquen adoquín o piedras de río en las calles y en las orillas de las avenidas. De todas formas, en esta ciudad infestada de automóviles no se transita a grandes velocidades. Reparen la tubería de la red que abastece de agua potable a la ciudad.

Ya, pero ya, elaboren un proyecto para la captación de agua de lluvia por colonias o delegaciones y pónganlo en marcha.

Si ves que hay fugas de agua potable en la calle, llama de inmediato al 56-54-32-10 o escribe al Centro Virtual de Información del Agua (Cevia). Un gran desperdicio de agua potable se debe a las fugas en las tuberías.

Todos tenemos que contribuir al uso racional del agua: ciudadanos y gobernantes defeños u oriundos de otros estados. También se ahorra agua al usar inteligentemente la energía eléctrica: el foco que no alumbra a nadie debe permanecer apagado.

Prefiero contar con agua continuamente, año tras año, que vivir un sueño de opio en una playa virtual citadina.

No por hacer realidad el sueño de unos por conocer “la playa” nos hagan vivir a todos una pesadilla por la falta de agua.

[Al domingo 12 de abril, "Un millón y medio de personas todavía carece de agua: SACM", La Jornada]

Domingo 26 de abril
LAS ALBERCAS PÚBLICAS (“playas” en la ciudad) pueden ser usadas por cualquiera sin un examen médico previo.

~ por Nadal1 en Abril 10, 2009.

2 comentarios to “De Acapulco en la azotea a las playas virtuales”

  1. En el noticiero mañanero más popular de televisión abierta, entrevistaron a una señora que estaba en una de esas playas (por supuesto que no las he visitado) y dijo que ahí sólo iban chicos que se quedaban tooodo el santo día a ver con quién se peleaban. ¿Qué tal???

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