Y quince años después… réquiem por la elle

    “Réquiem por una che”

Descanse la che después de su largo trayecto en nuestro idioma [nuestra lengua]. Se conmueve la elle mientras observa en el epitafio con letra florida el nombre de la che y evoca inexorablemente sus orígenes comunes, no sin estremecerse, pues sabe bien que la siguiente es ella. Quizá alguien las recordará encabezando un apartado en el diccionario, como letras independientes…

Pero, ¿cómo fue que los sonidos j, ñ, y, z pudieron justificar su presencia en el excelso alfabeto?, ¿cuál es ese misterioso fundamento del que carecen la che y la elle?

“No existe la che como letra en el alfabeto universal”, unos señalaron.

“Es la suma de la c y de la h, es una secuencia de letras”, otros añadieron.

Algunos, con tono concluyente, afirmaron: “El alfabeto ordena letras y no fonemas”.

Raúl Prieto sugirió que lo correcto sería “dar a la hache, una pobre muda, cierta utilidad, de tal suerte que ‘cochino, [chocolate]’ se escribirían entonces ‘cohino, [hocolate]’”, dejándose de emplear la hache como letra silenciosa.

La elle lloró al recordar que su existencia se debió al sonido yod, semivocal i o e breves sin acento situadas entre consonante y vocal. Juntas, la che, la jota, la elle, la eñe, la ye y la zeta, que no había en las palabras originales, se regocijaron al engendrar sonidos nuevos, vieron crecer y madurar un sinnúmero de palabras: factu > faito > feito > fecho > hecho; caveola > gayola; calceare > calzar; conciliu > concejo; Hispania > España; directu > derecho.

¿Qué será de los desorientados vástagos de la che?, pensó la elle. Ahora los dejarán dentro de la ce, de ceutí seguirá chabacanada, al llegar chuzón continuará Ci, símbolo del curie.

Sin embargo, la invadió una inusitada alegría; la elle estaba segura de que no sería lo mismo la vida sin chiste, chacoteo, chocolate y chupe, que amén de todas las combinaciones de la ce, la c-h sería siempre la [que tendría] el sonido más original.

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~ por Nadal1 en noviembre 9, 2010.

3 comentarios to “Y quince años después… réquiem por la elle”

  1. No cabe duda, hay que renovarse o morir… como el lenguaje.
    María de los Ángeles Beltrán Nadal

  2. La pobre elle vio las barbas de su vecino cortar y no puso las suyas a remojar. Gracias por compartir tus reflexiones de hace quince años sobre estas letras, hoy que tanto revuelo han causado las todavía no aprobadas modificaciones a la Ortografía.

    Aprovecho para agradecerte el vínculo a mi blog; no lo esperaba y fue una gran sorpresa. Un abrazo. =D

  3. ¡Gracias a ti!

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